El fútbol, como producto original y debidamente reglado, nació en Inglaterra, pero el espectáculo que hoy conocemos, la dinamo que genera pasiones incansablemente, se cultivó en las playas brasileñas. Este que hoy nos emociona es fruto del de ayer y el de ayer no es si no el símbolo de una nueva concepción del deporte que cambió el rumbo de las pasiones planetarias.miércoles, 31 de octubre de 2007
Football's coming home
El fútbol, como producto original y debidamente reglado, nació en Inglaterra, pero el espectáculo que hoy conocemos, la dinamo que genera pasiones incansablemente, se cultivó en las playas brasileñas. Este que hoy nos emociona es fruto del de ayer y el de ayer no es si no el símbolo de una nueva concepción del deporte que cambió el rumbo de las pasiones planetarias.lunes, 29 de octubre de 2007
El Gordo
Los apodos, como los colores, vienen aplicados por las leyes del capricho. A uno lo llaman Gordo por su apellido y debe arrastrar el apodo durante toda su carrera. A uno le hablan del Gordo y su sonrisa se viste de infancia, de fútbol brillante, melancolía y una pierna izquierda majestuosa.jueves, 25 de octubre de 2007
El amigo de todos
Para vivir en el filo del alambre que representa la élite, un futbolista debe saber utilizar, en iguales proporciones decisorias, el corazón y la cabeza. El corazón porque sirve para promocionar la búsqueda de la victoria y la cabeza porque es el único hilo conductor entre el balón y la portería contraria. Como el objetivo es el gol, nada mejor que desearlo para poder conseguirlo.martes, 23 de octubre de 2007
Cuando el fútbol bailó la samba
Nombrar a Rudolf Glöckner como uno de los participantes en la que ha pasado a la historia como la mejor final de la historia de los mundiales, sería un ejercicio de confusión y adivinanza traicionera. Decir que el trabajo de Rudolf Glöcker, además de pitar la final del mundial celebrado en México en 1970, fue el de aplaudir con el alma la exhibición brasileña, sería una frase más acorde a la realidad, porque el alemán, invitado de piedra en un espectáculo inolvidable, no tuvo más trabajo que el de señalar el inicio y el final de un partido convertido en leyenda con la fuerza del recuerdo.Recuerda Gerson, que una hora antes de acabar empapado por la tormenta de su propio llanto, comenzó a jugar con sus propias pretensiones. Como el resultado final le impidió condenar sus momentos de soberbia, dejó como anécdota el sobeteo indeciso que terminó con Clodoaldo y Félix en el suelo y con el balón besando las redes tras disparo de Boninsegna. Era el empate a uno, y aunque por momentos pareció que solamente había un equipo sobre el terreno de juego, la partida recuperaba sus fichas perdidas y empezaba otra vez de cero.
El dorsal número nueve lo portaba Tostao. Él era quien servía de acompañante a Pelé en la punta de ataque y él era el que se descolgaba hacia atrás y engañaba a los rivales mientras dejaba el espacio libre al rey creador. En cada uno de sus movimientos derramaba sentido de juego y en cada uno de sus centros apostaba a caballo ganador, porque en él se iniciaba el vértigo definitivo.
miércoles, 17 de octubre de 2007
La exaltación del logro
Pocas veces se ha visto en fútbol una demostración de alegría semejante. Ninguna celebración se recuerda tanto como la de Tardelli. Ningún gol reivindicó tanto como el que sentenció el mundial de España.lunes, 15 de octubre de 2007
La tecla
Nada resulta más sencillo de conseguir que lo evidente. Cuando la verdad, los recursos y el aficionado claman por un mismo motivo, nada mejor que mirar atrás y repasar errores ¿Qué estamos haciendo mal? Sencillamente, no poner a los mejores.
hay fútbol. Ahí residía la paja en el ojo de Luis.
minado Guti, conservaba intacta la posibilidad de utilizar a Xavi, Cesc e Iniesta. De repente, click, sonó la tecla y España jugó al fútbol. Con lo fácil que era y las vueltas que le dimos.miércoles, 12 de septiembre de 2007
En la frontera de una nueva época
1974 marcó la historia de nuestra vecina Portugal. Desde sus puestos y portales, los carros de combate, los fusiles y los corazones tomaron la calle con un clavel prendido en el alma y apuntando hacia el cielo. Allende nuestras fronteras, China firmaba un decreto por el cual se prohibía la entrada al país a turistas extranjeros, los soldados israelíes abandonaban el Canal de Suez tras años de ocupación ilegal, los países islámicos más desarrollados acordaban ayudar a los países en vías de desarrollo y un terrible terremoto asolaba la capital de Perú. En su particular guerra de las galaxias, EE.UU. ponía en órbita el Mariner para conocer la superficie de Mercurio y un poco más cerca, en la localidad francesa de Suresnes, el clandestino Partido Socialista Obrero Español proclamaba a Felipe González como su nuevo Secretario General.lunes, 10 de septiembre de 2007
Patada Atómica
Del partido de cuartos de final ante Perú recordamos al maestro Didí conteniendo las lágrimas ante el himno brasileño mientras apoyaba los puños en el banquillo enemigo y el poso de un partido para el recuerdo cargado de goles y cientos de detalles. El primero de ellos lo dejó Roberto Rivelino. Al de Sao Paulo le apodaban "Patada Atómica" por su peculiar e imparable forma de golpear el balón. Zurdo cerrado, con una soberana presencia física y una magnífica relación con la pelota, cada vez que intuía la presencia del cuero no pensaba dos veces el disparo. Y así lo hizo.
Corría el minuto once, Perú era un rival digno de aquel equipo legendario; intentaba parar el juego, dominar el balón y aprovechar el talento de sus atacantes. Perú era un buen equipo pero Brasil era mejor. Tostao recibió dentro del área, como en su imaginación cabían toda clase de conceptos, el defensor decidió marcarle de cerca aún a riesgo de cometer un error que le dejase en evidencia, pero el nueve no se complicó, descargó hacia atrás y en el borde del área apareció Rivelino. El resto es historia. Un zurdazo raso, con curva, pegado al palo, imparable. Un zurdazo perfecto. La senda quedó libre de matorrales incómodos, Rivelino abrió el camino a la semifinal y Tostao y Jairzinho se encargaron de adoquinarlo. Les esperaba Uruguay, otra vez Uruguay. Pero esa, como tantas otras, es otra historia.
jueves, 6 de septiembre de 2007
La leyenda que reivindica y la novedad que deslumbra
Existen personas que gustan de echar mano de la estadística para apoyar sus legítimas defensas. Los que prefieren hechos recientes son los que suelen hablar en voz baja y con mayor posesión de la razón en su uso de la verdad. Luego están los oportunistas, meros estudiosos del momento que durante meses abrochan sus labios con cremallera y de repente salen desde cualquier rincón para reprochar la falta de fe en el ídolo caído.
ojan y sus compañeros para no caer en el mismo olvido en el que se perdieron tantas y tantas promesas, y es que si nos empeñamos en mirar hacia el lugar equivocado mientras seguimos convirtiendo en picadillo nuestros productos de primera clase, continuaremos siendo una comparsa, porque para las grandes exigencias solamente valen los grandes jugadores, y mientras sigamos careciendo de ellos seguiremos cayendo en el mismo problema y la misma desazón de siempre.