miércoles, 1 de diciembre de 2010

La temporada en dos meses

Resulta un tanto curioso analizar la zona crucial de la temporada de un equipo extrapolándola a la mitad de la temporada. Cuando aún faltan más de cinco meses para que los campeones salgan a pasear sus copas por su ciudad, hay equipos que, por no haber sabido sumar correctamente una suma de dos más dos ahora se ven abocados a una reválida de medio curso. En los exámenes de invierno se juega el Atleti gran parte de su ser o no ser de cara a la colección primavera-verano del próximo año.

En unas horas, cuando el tímido sol, que durante estos días está alumbrando Madrid con remilgos, se ponga, el estadio Calderón volverá a acoger un partido de esos que de pronóstico tan monótono no terminan de rezumar la verdadera importancia que conllevan. De no ganar al Aris, el equipo se verá abocado a un milagro en tierras alemanas y a un cara a cara aterrador ante un equipo que hoy se juega media vida en Noruega. Si el Atleti resultara eliminado tan pronto de la Europa League, miles de los corazones que durante el pasado mes de mayo latieron de exaltación, se verían apagados como una estrella que pierde su Navidad.

En el periodo de seis semanas, mientras la nieve vaya condicionando los terrenos de juego y los ánimos se vayan congelando poco a poco a medida que la cuesta de enero vaya haciendo estragos en el ánimo de cada voz, el equipo se jugará el resto en un fin de primera vuelta que, a priori, le tiene reservado lo más fácil del calendario. No resulta sencillo hacer pronósticos de un equipo que ya ha pasado por el tamiz de los más poderosos de nuestra liga; después de morder el polvo en Sevilla, Madrid y Villarreal y apurar un punto en Valencia, se espera al equipo que ganó en San Mamés y Anoeta para visitar los estadios de Levante, Málaga y Hércules. Cualquiera sabe. Si el Atleti pierde la comba de los puestos de Champions antes de que empiece la segunda vuelta, muchas de las esperanzas que en verano eran fundadas, se convertirán en desazón amarga y coloquios destructivos. Como casi todos los años.

Dentro de unas semanas, cuando las fiestas de diciembre sean un motivo para el recuerdo más que una espera para la reunión familiar de cada año, la Copa del Rey, ese precioso torneo tan denostado por la RFEF, alzará su telón definitivo para aclarar el camino de la final con unas eliminatorias finales de lo más llamativas. Como el fútbol siempre da una oportunidad para redimir las afrentas, el Atleti recibirá al Espanyol con vistas a enfrentarse al Real Madrid si es que termina pasando la eliminatoria. Convendría no pensar en el siguiente cruce antes de haber recorrido el primer tramo del camino. El Espanyol ha demostrado hace bien poco que le hace falta muy poquita motivación para morder sin piedad y la gente del Atleti, aunque sigan teniendo en la memoria aquellas finales de Copa que le encendieron el alma, hará bien en tomarse la eliminatoria de octavos como una final contra el destino. Si el Atleti cayase ante el Espanyol antes de creer demostrar lo que podría ser capaz de hacer ante el vecino, muchas de las apuestas que hoy siguen pendientes de un hilo se desplomarían a un abismo de incertidumbre.

Dos meses para jugar diez partidos, diez partidos para jugarse una temporada, una temporada de color incierto, un año más agarrándose a las urgencias. Si el tren descarrila en este tramo no habrá medidas de salvación que mejoren a este enfermo. Hagan juego, señores. En sus pies queda el destino.

3 comentarios:

Emilio dijo...

Buenas Pablo, te sigo desde hace tiempo y por ello te invito (y animo) a entrar en La agonía del mediapunta
http://laagoniadelmediapunta.blogspot.com/

dónde cuento historias de fútbol y sobre todo del Atléti desde un punto de vista humorístico.

Se agradece el añadir, si te parece bien.

Un saludo.

futbollium dijo...

No creo que el Atlético sufra contra los griegos y se meterá en octavos , en la Liga me imagino que seguirá con su paso irregular alternando grandes partidos con algún que otro tropezón inesperado y en la Copa , pues va a estar muy interesante el duelo con el Espanyol tras la intensidad con la que se jugó la jornada pasada entre ambos .

Un saludo

Pablo dijo...

Madre mía, si antes escribo el post antes se la pega el Atleti. Menudo cabreo me llevé ayer a la cama. Vale perder contra un equipo que demuestra ser superior, pero dejarse ganar contra un equipo que en España jugaría en segunda es de traca.