lunes, 4 de abril de 2011

Construcciones El Flaco

No existen muchas más jugadas que inventar, muchos más pases imposibles por ingeniar y muchas más novedades con las que asombrar a la hora de liquidar una portería contraria. El fútbol, como juego, regresa siempre a sus orígenes de descampado o patio de colegio cuando el balón pasa por lo pies de aquellos que nacieron para fabricar. El talento, ese gen innato que vive en el alma del genio, es el único patrimonio cultural que conoce el fútbol verdadero; aquel que se creó con el fin de establecerse como un juego de equipo, como un entretenimiento para el espectador, como un deporte en el que construcción y destrucción eran dos conceptos unidos en el sistema pero no obligatoriamente añadidos a todo tipo de jugadores.

Aquellos que un día encontraron una pelota y supieron hacer algo distinto con ella fueron los elegidos para formar parte de la historia. A otros, la fortaleza física les dio para labrar una carrera admirable y un buen puñado de títulos, pero la memoria les apartó a un lugar secundario dentro del baúl de los recuerdos. A los artistas, a los que saben construir el fútbol y a los que ven con el cerebro antes que con el ojo, son a los que hay que proteger, son los que la gente quiere ver jugar.

Riazor volvió a comprobar ayer por la tarde que los viejos rockeros nunca mueren. Pueden presentar un estado físico deplorable, arrugas junto a los ojos y artritis en las manos, pero siempre serán capaces de reencontrar aquella nota que vista su guitarra de leyenda inmortal. El viejo rockero del vestuario coruñés es un tipo flaco, desgarbado y que nunca destacó por su velocidad. Cuando el físico no llega a la altura de los esquemas, es la mente quien dibuja el privilegio del buen constructor. Construcciones El Flaco, sociedad limitada, puso ayer en práctica las normas de los viejos manuales; talento, inteligencia y visión. Así se fabrica el fútbol. No hace falta correr para jugar, no hace falta ser muy listo para valorar lo mejor que se tiene. Valerón paso ayer su presupuesto y ahora es Lotina el que ha de decidir si quiere volver a empezar la casa por el tejado o contar con la ayuda de su mejor arquitecto. Es lo que tienen los viejos rockeros, que siempre tienen un momento de gloria guardado para sus mejores conciertos.

3 comentarios:

Alejandro Alonso dijo...

Valerón genio y figura.Ayer dos asistencias:tres puntos.Ojalá estuviera para jugar los noventa minutos.El dilema de Lotina es como administrar sus esfuerzos.

Matías Rodríguez dijo...

Valeron siempre fue un jugadorazo, me sorprende la inteligencia que tiene para jugar, por ahi es mas lento que otros con los pies pero mas rapido con la cabeza y en el futbol, como en la vida misma, la destreza mental va a superar siempre a la fuerza fisica. El caso de Valeron es el mismo que tantos otros que haciendo gala de su vision de juego no necesitan tener un fisico privilegiado o correr quince kilometros por partido. Un saludo Pablo.

La Guía Marco dijo...

Valerón es un futbolista impresionante que ha sido muy machacado con las lesiones. Qué pena que el tiempo pase, porque tengo en mente partidos memorables de este jugadorazo.

Saludos

http://laguiamarco.blogspot.com