lunes, 18 de abril de 2011

El reto de Nadal

Los que hemos seguido los grandes torneos de Tenis durante los últimos años sabemos, y entendemos, que Federer es el mejor jugador que jamás ha pisado una pista. Nadie se mueve mejor sobre el rectángulo, nadie maneja mejor los tiempos, nadie golpea con tanta precisión, nadie utiliza el saque como él cuando realmente lo necesita, nadie gana con tanta elegancia sin apenas derramar una gota de sudor. Juega con la facilidad de un maestro, con la libertad de un niño y con la competitividad de un número uno. Sin embargo, en su horizonte siempre ha aparecido una bala de cañón que no ha podido evitar, una mosca cojonera que no ha podido aniquilar, un rival que le ha machacado la cabeza hasta hacerle llorar.

Rafa Nadal no tiene el drive de Federer, ni su saque, ni su volea, ni su facilidad para restar a las líneas, pero tiene el corazón más grande que jamás ha sobrevolado una cancha de tenis y una fuerza de voluntad capaz de derribar cualquier dique. En cada duelo contra el suizo corre el doble, la pega el doble de fuerte, le machaca por el revés, le asfixia, le juega al máximo nivel de exigencia y, casi siempre, le gana.

Los que hemos sorbido fútbol desde la cuna sabemos, y entendemos, que el Barça de Guardiola es el mejor equipo que jamás ha pisado un campo de fútbol. Nadie mueve mejor la pelota, nadie ocupa mejor los espacios, nadie desnuda al rival con tanta precisión, nadie marca tantos goles y nadie recibe menos, nadie gana con tanta soltura ni celebra victorias tan bellas. Juegan con la facilidad que desprende el genio de tipos criados para divertir, con la alegría de una pandilla de descampado, con la competitividad de quienes están dispuestos a hacer historia. No tienen rival en el horizonte, no tienen más retos por superar, aún no ha nacido quienes les hagan morder el polvo.

El Real Madrid tiene una plantilla descomunal pero renuncia al fútbol cuando se enfrenta al Barcelona, cree que no puede alcanzar su nivel y le regala la pelota, le da la espalda a la historia y confía su suerte a un contraataque o a una jugada a balón parado. En cada duelo contra el Barça corre el doble de lo que debería y toca el balón la mitad de lo que dictamina su deber histórico. Juega a la corazonada, a buscar que suene la flauta y a mandarle un mensaje a su rival: os queremos ganar, pero futbolísticamente nos sentimos inferiores. Últimamente celebran hasta los empates. Esa no es la finalidad del reto. Esa no es la mentalidad de Nadal.

3 comentarios:

futbollium dijo...

Sin duda en los últimosa años el Madrid se siente inferior al Barça , es normal proque como tú dices los culés están por encima del resto .

En el fútbol con correr más y presionar más no te vale como en el tenis , donde es uno contra uno . En el fútbol son 11 contra 11 y el Barça tiene mejor equipo , más conjuntado y mueve el balón de tal forma que hace inútiles el derroche físico de sus rivales sea el Madrid , el campeón de europa o el colista de Primera división .

Un saludo

Pablo dijo...

No trataba de hacer una comparativa entre el tenis y el fútbol. Desde luego que son deportes totalmente diferentes. Lo que intentaba resaltar era la mentalidad de Nadal no amilanándose contra su gran rival si no jugándole al límite, más agresivo, más competitivo. Yo creo que el Madrid tiene mimbres para exigirle mucho más al Barcelona de lo que lo hizo el sábado. Le puede atacar mucho más por más que el Barça sea el mejor equipo del mundo. Veremos como acaba la cosa el miércoles. Si el Madrid gana jugando como el otro día encerrándose y aprovechando un detalle, estará feliz por haber ganado un título pero futbolísticamente no habrá avanzado nada. Si le gana disputándole al Barça la batalla en el centro del campo y explotando la velocidad de sus delanteros, entonces habrá cuajado un estilo. Quizá no el estilo del Madrid de toda la vida, pero al menos un estilo. Volverá a ser un partido emocionante.

Un saludo y gracias por pasarte.

César Fuster dijo...

Hola Pablo, me metí el otro día por primera vez en tu blog y leí este artículo, que la verdad es que me encantó.
Yo también hice un símil parecido en un artículo de mi blog sobre el Barça y el Madrid y Nadal y Federer.
Éste es el link de mi blog:
http://labellezadelftbol.blogspot.com/
El artículo se titula: 'una rivalidad convertida en deseo'.
Un saludo, César.