
Todos creemos saber, o sabemos, en qué equipo jugará el Kun Agüero la próxima temporada. Todos creen saber sus pretensiones, todos creen conocer sus palabras e incluso hay quien afirma saber el trasfondo de sus sueños. Todos venden el fichaje sin que ningún equipo haya llegado presentando una oferta, todos le ven de blanco sin que él mismo haya dicho Madrid tres veces con los ojos cerrados, todos saben el futuro cuando ni siquiera se han parado a preguntarle al presente.
Uno saben que deberá bajarse el sueldo, otros que el número diez ya está reservado y todos son conscientes de que el Atleti, en estas lides, ya no puede competir con el Madrid. Ahora no puede. Antes podía, y si no podía, al menos le quedaba un poquito de orgullo. Todos saben por qué se quiere ir Agüero pero nadie se ha parado a denunciarlo. Todos saben lo que hay detrás de este fichaje y nadie se atreve a desenmascarar a Gil Marín y a Cerezo. Es más cómodo matar a un rival que tratar de revivirlo. Una mosca cojonera menos. Un gran jugador más.
1 comentario:
Gil Marín y Cerezo son los culpables de todo lo que pasa en el Atlético.
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